El Tapping va mucho más allá de simples golpecitos. Incluye técnicas de “grounding” que nos ayudan a permanecer en el aquí y ahora. También utiliza la “reconsolidación de la memoria”: el recuerdo permanece intacto, pero las reacciones emocionales cambian. Las emociones intensas como el susto, el miedo o la rabia se transforman en un estado de relajación, dejando de atormentarnos.
Se emplean la imaginación, la respiración y actividades físicas para modificar los estados fisiológicos que acompañan nuestras emociones. Mi estudio está ubicado en un jardín, y a veces salgo a jugar con pelotas con mis clientes para ayudarles a cambiar su estado de ánimo cuando están sumidos en una emoción fuerte.
Recuerdo el caso de una persona muy traumatizada por el asesinato de su amigo. Después de conversar, la senté en una tumbona al sol y la dejé descansar. ¡Con eso, logró sanar!